lunes, 27 de abril de 2009

El día del libro 2009

Pues otro año más pasa, sin pena ni gloria, el 23-A. Pues eso, que ni en Madrid se encuentra algo decente para hacer ese día; quizá ir al cine...

Lecturas del Quijote, presentaciones de libros, alguna exposición...Uf, ¡qué aburrimiento! Claro, los libros son aburridos.

Nada que llame la atención ante el gigante y mal planificado programa de actividades. Nada que no se pueda hacer otro día. Si pudiera proponer algo, y partiendo de que no soy experto, haría más ruido: performances a mansalva (ahora que está de moda), cuentacuentos para pequeños y adultos, actividades infantiles, casetas, "día de puertas abiertas" en la biblioteca y archivo, lecturas teatralizadas, y, claro, conciertos.

Pero todo eso exige mucho esfuerzo. Así que mejor ojeo el periódico o veo algún youtube. Mañana será otro día.

Será que se sabe, porque la gente es muy lista, que se festeja la lectura pero unida a la empresa, derechos de autor y esas cosas. Claro, el Día del libro es el día del libro rentable, no de la lectura-cultura-educación. Por eso no se hace nada. Bueno, pues hagamos un día del libro alternativo, algo así como el Día del libro libre y/o de código abierto. A ver si así el personal correspondiente deja de bostezar...


¡Ains!

martes, 21 de abril de 2009

Los murcianos no leen

¡Oh, no, el mundo bibliotecario se viene abajo! Resulta que han descubierto que la mitad de la población muriciana lee más bien poquito. Según la noticia, a los mayores de 14 años no les gusta leer, o no le dedican tiempo. Vamos, que no leen nunca. Pero la estadística murciana no se aleja tanto de la media española, que son el 45% o algo así.
¿Esto significa que peligra nuestros puestos de trabajo? ¿Tenemos los bibliotecarios la culpa? ¿Podemos hacer algo? ¿Reducirán plantillas, presupuestos y fondos? ¿Qué pinta Internet en todo esto? ¿Acaso voy a responder a algunda de estas preguntas?

Tampoco descubren Marte: estaba ahí todo el rato, sólo hacía falta mirar hacia la dirección adecuada y prestar atención. La lectura va a menos, aunque los escritores van a más (como una manada de "perros descalzos" invaden las calles, jeje). Ya todo el mundo escribe: editando libros, en blogs, en webs, en foros, en twenti... Pero pocos leen. Yo creo que con Internet la gente, en general, lee más pero por cuestiones técnicas: resolver dudas, aprender a manejarse con las viejas tecnologías, etc. Pero siempre he tenido la sensación de que los escritores de rima de Murcia sólo se leen entre ellos. Creo que hay muchos. Igual que escritores en el mundo.
Pero yo también soy como ellos: tengo este estúpido blog, y leo poquito. Y no me importa. Así que creo que yo estaría en el grupo de los que leen de manera ocasional, superando a la mitad de los murcianos. Pero no me siento superior; no debería, ¿verdad?

La verdad es que todo este párrafo estaba de más, sólo quería que se perdieran mis preguntas en oidos sordos. ¿Qué pintan los profesionales de la información en todo esto?
Espero que más que los que mandan, porque si no, estamos aviados.

martes, 17 de marzo de 2009

La biblioteca del siglo XXI

No suelo prestar mucha atención a estas cosas, pero hoy he leído en el periódico una noticia (un apunte, más bien), sobre el papel del bibliotecario en el siglo…XXI (vamos ya por éste,¿no?). Pues resulta que dice que las funciones han cambiado, digamos, han evolucionado. Ahora los bibliotecarios tienen que saber informática a nivel de usuario avanzado (a nivel de usuario avanzado del año presente, que es muy distinto de ser usuario avanzado de hace 10 años). Y que enseñan a los usuarios “a desarrollar Presentaciones con PowerPoint o a crear vídeos en Internet”, porque "Los días en que el trabajo consistía sólo en devolver los libros a sus estantes son cosa del pasado". Ojo, se trata de una bibliotecaria escolar y estadounidense. Pero sí, las cosas cambian, y creo que si no es así las bibliotecas, las normales y corrientes, van dejando de tener sentido. Tienen libros, sí, revistas y periódicos, eso está bien, y conexión a Internet, que es ya fundamental. Pero si en vez de biblioteca ponemos una sala de estudio, y otra de conexión a Internet, la mayoría de necesidades que satisface la biblioteca tipo estarían igualmente cubiertas. Vamos, que el papel del bibliotecario es ya otro, bueno, no es otro, pero las tareas sí que deben adaptarse. Y se debe empezar por la formación del personal: ¿sabemos usar de manera avanzada las aplicaciones informáticas básicas: Office, PhotoShop, blogs y páginas web, y la multitud de servicios que ofrece Internet (como lo de colgar videos), además, claro, de conocer fuentes de información y esas cosas para poder realizar el trabajo de manera eficiente? Pues…yo estoy bastante justito, por así decirlo. En fin, que cada uno haga examen de conciencia.

Hay otro punto que quiero anotar, y es que en Estados Unidos, ese vasto país, tienen bibliotecarios escolares. Aquí no, o no mucho. Y creo que es necesario. Así como una estrecha relación entre el bibliotecario (siempre que digo “bibliotecario” quiero decir “equipo bibliotecario”) y el profesor (o profesorado, o equipo docente). Pero esto ya lo diré otro día.

martes, 10 de marzo de 2009

Geocultura: ubicador de bibliotecas

He descubierto lo que debería saber si leyera la prensa: que el Ministerio de Cultura ofrece un pequeño servicio que agradezco mucho: se llama Geocultura, y es sólo un google.maps adaptado a los servicios culturales; bueno, se puede explicar mejor.

Pues eso, que podemos buscar en el territorio español bibliotecas, archivos, museos, patrimonios de la Humanidad y otros (es decir, fundaciones, teatros, centros de documentación, museos privados, centros artísticos, etc.). Por cierto, MurciaSalud tiene lo mismo para centros de atención primaria, hospitales y esas cosas.



Y nada, que está chuli.

No sé si lo actualizan, pero se puede contactar con ellos. Sólo echo de menos más difusión del servicio, y un acceso mejor (¿cómo se llega a Geocultura desde la página principal del MCU?).



Esto es Madrid: bibliotecas y archivos




Esto es Murcia: bibliotecas y archivos


¿Madrid vs. Murcia? (sin comentarios)

La biblioteca Tomás Navarro Tomás del CSIC

Ayer asistí a una visita guiada por la biblioteca Tomás Navarro Tomás, perteneciente al CSIC. Y la verdad es que fue una experiencia muy agradable. Uf, si es que no se me ocurre de qué quejarme...
Pues resulta que es una biblioteca nueva, con una potente inversión y un gran alcance a nivel investigativo. No voy a entrar en datos, para eso podéis visitar la web, que está batante completita. Sólo algunos apuntes: tiene más de un millón de documentos, de los que 700000 están en libre acceso. Creo que está bastante bien. Todo está muy informatizado: hay máquinas de autopréstamo por radiofrecuencia (de lo que están muy orgullosos), y también de autodevolución; la distribución está muy trabajada, de manera que no haya que mover la colección en previsión a 10 años; los detalles (señalización, información, etc.) también está muy trabajada.

En cuanto al aspecto técnico, es bastante complejo, puesto que surge de la integración de 8 bibliotecas del CSIC: así, el inventario, la clasificación, etc. ha sido, como espero comprendan los profesionales, una tarea muy ardua. Pero quiero destacar que parece, según nos dijeros, que las decisiones que se tomaron fueron a partir de una base científica ( datos de uso, previsión, y esas cosas) y fueron partícipes el equipo bibliotecario. Claro, es de cajón: no lo organizó un director, sino un equipo de bibliotecarios, en acuerdo de los grupos de trabajo como la parte importante de los usuarios. Por supuesto que han habido algunos fallos, pero han sido mínimos.
Bueno, lo importante es el método de trabajo: se hacen las cosas bien, acorde a la lógica, las normas, y el principio de servicio al usuario. Vamos, que todos vemos fallos de base, errores de partida, en cualquier biblioteca (municipal, regional o nacional), pero el CSIC ha podido desarrollar una gestión realmente óptima. En otras palabras, que mejor sitio para trabajar no es fácil de encontrar.
Bueno, no me enrrollo más. Sólo que hay que seguir la pista, que al menos yo andaba bastante despistado.

jueves, 26 de febrero de 2009

Matizando...

Pues eso, que tampoco es para tanto, pero dejo una nota: los colegios están bien.

Ah, y resulta que hay un estudio que dice que las bibliotecas murcianas poseen una calidad mayor que las demás... Luego, parace que ese estudio se basa en datos de infraestructuras, horarios y esas cosas. O sea, que unos datos nos dicen que vamos mal, y otros que vamos bien. Pues vale, empate. La clasificación se decide en el partido de vuelta.

miércoles, 18 de febrero de 2009

La situación en las bibliotecas murcianas

Bueno, resulta que se dice que hay un estudio del Ministerio de Cultura y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, en el que se pone a caldo a Murcia. Y con datos en la mano, se dice que hay pocos libros y pocos puntos de servicio. Ya, y los que hay dejan mucho que desear...
Pero lo que me ha llamado la atención, es que sólo hay una comunidad que tiene menos libros por ciudadanos por debajo de Murcia, y es Madrid. Y se supone que en este blog me quejo de lo mal que van las bibliotecas de estas comunidades, así que si ya se publican en periódicos y con datos oficiales y esas cosas... a lo mejor este blog está de más.
Bueno, puedo matizar que no creo -tal y como se apunta en el artículo- que la causa sea que no tenemos (los murcianos) colegio oficial, frente a los catalanes, cuyo servicio bibliotecario es la envidia del resto del país. Y afirmo titubeante que lo del colegio no mejoraría la situación, en parte por llevar la contraria, puesto que me parece que el artículo sigue el esquema: la situación está mal, la solución está en crear un colegio, (¿quién podría crear el colegio?), pues quien subraya (léase indexmurcia). Espero equivocarme, pero no me agrada la idea que estén en lo cierto, aunque sé que es probable que el curso del tiempo adolezca de su idea, y termine siendo un hecho.
Yo soy más tonto, más bruto, conozco menos profunda e internamente la situación, y mi opinión es más casta, popular y simple: el mundo se mejora empezando por uno mismo. Sí, con más presupuesto, más y mejores trabajadores, nuevas iniciativas, más apoyo (como un 'colegio'), y esas cosas se mejoraría la situación. Pero con eso, mejoraría cualquier servicio. El trabajador de a pie, sólo puede intentar hacer las cosas bien. Así, solamente.
Pero espero refinar esta opinión, modificarla incluso, en breve, y llegar a la panacea. Eso sí, los datos son cosa de presupuestos. Y en esa lucha no me meto, por ahora.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Las otras bibliotecas

Hay otras bibliotecas que complementan a las normales, es decir, a las de la comunidad y del municipio de Madrid. Suelen ser de instituciones públicas o privadas, en cualquier caso más restringidas que las otras. Así, pocos saben que el Museo Reina Sofía tiene biblioteca de libre acceso. O que hay una organismo, por allá, por Moncloa, que se llama AECID, que quiere decir Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Y también tiene biblioteca. Ésta tiene una sección hispánica y otra islámica, y tiene fondos interesantes americanos: que tratan del otro lado del charco, que se editaron allí, etc. Lo malo es que para poder realizar un préstamo tienes que “acreditar la condición de investigador o de alumno de doctorado o del segundo ciclo de estudios universitarios”. La biblioteca del CIDE (Centro de Investigación y Documentación Educativa), es decir, la biblioteca del Ministerio de Educación, también pide acreditación del título o estudios académicos.

No tengo muy formada la opinión al respecto (a ver si alguien me ayuda), pero creo que, hoy día, no es un adelanto para facilitar el acceso a los documentos poner ese tipo de trabas –absurdas, creo yo- para poder tomar obras en préstamo.

Además, se tratan de bibliotecas que pasan desapercibidas para el ciudadano de a pie; ¿están restringidas a los estudiosos de la materia? ¿a los profesionales? Supongo que no se puede ir a estudiar, ni a leer tal o cual libro, sino a realizar trabajos serios (con un director que tenga un cargo...).

Mi problema es que no sé por qué tiene que haber bibliotecas para la gente de la calle (municipales y regionales), y otras más restrictivas. Esto empieza a dejar de tener sentido ya, y poco a poco será un retraso... O quizá no, quizá sea necesario poner mala cara a quien va a ojear láminas coloreadas en la biblioteca del Reina Sofía o entra ‘de paseo’ a la del AECID (son suposiciones mías, quiero pensar que ningún bibliotecario lanzaría una mirada fruncida a un usuario por el mero hecho de estar en su biblioteca); quizá sea eso lo normal para diferenciar estas bibliotecas de las bibliotecas públicas. La verdad, no lo tengo muy claro.

lunes, 24 de noviembre de 2008

¡El Archivo Municipal de San Javier está vivo!

Me agrada la noticia de que el Archivo Municipal de San Javier ha organizado una exposición sobre la historia de la educación en la localidad. Lleva por título "La Educación en San Javier: aproximación histórica a través de los documentos del archivo", y está acompañada por un libro que espero pronto esté en mis manos. Lamentablemente, no voy a tener ocasión de visitar la exposición, puesto que finaliza el día 19 de diciembre, antes de que vuelva a casa por Navidad. No obstante, me alegra poder dar esta noticia, que significa que el Archivo Municipal de San Javier está vivo, y en sus actos palpita. Trascienda así el trabajo de Luis Lluch, el archivero municipal, corazón del proyecto.

Portada de la exposición La Educación en San Javier: aproximación histórica a través de los documentos del Archivo Por quejarme de algo, diré que no encontré D.L. ni ISBN en este documento, ni otros datos de edición: la próxima vez se cuidará estos elementos, seguro.


Y ya que estoy, me extiendo un poco. Alabo la labor de Luis, pero, al cabo, cumple con sus funciones de archivero, entre las que está la difusión y acercamiento de los documentos del archivo a sus legítimos dueños, es decir, a los habitantes de la localidad. Pero todos sabemos que, salvando los obstáculos usuales para realizar cualquier actividad (presupuestos, apoyo institucional, medios técnicos, falta de personal, etc.), si uno no quiere, no se hace nada. Y así tenemos multitud de archivos y bibliotecas que pasan sin pena ni gloria por los pueblos o barrios a los que pertenecen. Insto desde aquí a todos los profesionales para que, además de poner los documentos en su sitio, y llevar a cabo la gestión de préstamo correspondiente, procuren la optimización de la biblioteca o archivo, lo cual quiere decir, la optimización de uso, porque una biblioteca, si no se usa, no sirve para nada. Esto lo sabemos, ¿no?. Que los están ahí trabajando lo hagan como si de una empresa privada se tratara y un objetivo básico fuera la captación, mantenimiento, satisfacción de los clientes, perdón, de los usuarios. Y si no fueran capaces o no quisieran, que dejen paso a los que ardemos en ganas en trabajar.

El tiempo nos pondrá a cada uno en su lugar. Espero.

viernes, 14 de noviembre de 2008

La bibliotecas de La Casa Encendida

Dentro del centro social y cultural de la Obra Social Caja Madrid, encontramos su servicio de biblioteca. No es que sea algo impresionante, pero sí agradable. Y por poco que ofrezca, completa los servicios de las bibliotecas públicas: hay WIFI, se pueden realizar préstamos de obras interesantes (por ejemplo, la CDU), se pueden visionar CD y DVD, ect. Y dentro de esas otras cosas, está la biblioteca joven, con un monitor para atender al público de entre 6 y 12 años; también la mediateca parace superar la red pública, con más y mejores equipos y servicios; los fondos especializados en arte, así como en formato digital (sobre todo en soporte CD, DVD) es mayor y, relativamente, más interesante; y sobre todo, el horario: abre de lunes a sábados, de 10 a 21:30, y algunos servicios, como la mediateca o la sala de trabajo y ofimática, ¡hasta los domingos!.

Pero no todo es bueno es La Casa Encendida: el catálogo es una chapucilla, y hay lo que hay (aunque están abiertos a desideratas); además, no lo aconsejo como sala de estudio ni de conexión a Internet porque suele haber bastante movimiento (vamos, mucha gente). Y no olvidemos que se trata de una empresa lo que esconde detrás, así que para usar los ordenadores tienes que pagar 1 euro o acreditar ser estudiante, cliente de CajaMadrid, o no sé qué más. Pero para WIFI con tu portátil no, y es un lujo, aunque te limiten el tiempo a 2 horas de conexión, si no recuerdo mal.

Bueno, yo sólo conozco la central, la de Ronda de Valencia. La impresión es bastante buena: se puede ir a ver algunas de sus interesantes exposiciones, ver o escuchar algún DVD, tomar un café (de máquina) en su terraza (si hace bueno), participar en sus talleres... Si en vez de ser un centro cultural con biblioteca, fuera principalmente una biblioteca con centro cultural, sería el modelo para "la biblioteca tipo" que todo bibliotecario querría tener.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Servicios de las bibliotecas de Madrid

En realidad, no quiero hablar de los servicios bibliotecarios de las bibliotecas públicas de Madrid, porque son normales. ¿Alguien ve algo raro?

Información Bibliográfica

Las bibliotecas públicas ofrecen a sus usuarios un servicio de orientación en la búsqueda de información y atienden las consultas sobre la organización y funcionamiento de la biblioteca.

La Biblioteca pone también a disposición de sus usuarios varios PC's para la consulta del catálogo (OPAC).

Préstamo Domiciliario

La biblioteca presta libros, discos y otros materiales audiovisuales para llevar a casa. Para utilizar este servicio sólo es necesario tener carné de préstamo, que se obtiene de modo gratuito con la presentación del DNI u otro documento que acredite legalmente la identidad personal y, para los menores de edad, con autorización del padre, la madre o tutor legal.

Con este carné puedes llevarte a casa 3 libros durante 1 mes y 3 audiovisuales CDS, CDROMS, DVDROMS, DVDS Ó VÍDEOS) durante 1 semana.

Lectura en Sala

La biblioteca cuenta con espacio y las tecnologías necesarias para poder leer y disfrutar de todos sus fondos en los mismos locales (salas de lectura, monitores de TV con vídeos, aparatos de audio, terminales de ordenador...)

Hemeroteca

Esta sección pone a disposición de los lectores la colección de publicaciones periódicas de la biblioteca:

  • Prensa diaria nacional e internacional.
  • Revistas de información general y especializadas.
  • Publicaciones oficiales; BOE, Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.

Las publicaciones de esta sección sólo pueden consultarse en sala.

Reprografía

En la mayoría de las bibliotecas se cuenta con una fotocopiadora en régimen de autoservicio a disposición de los usuarios

Acceso a Internet

Algunas bibliotecas disponen de puestos individuales de acceso a internet. El tiempo máximo para la utilización de este servicio es de 1 hora. El usuario se compromete a hacer un uso adecuado del servicio de acceso a Internet, teniendo siempre presentes los principios que rigen la actividad de la biblioteca pública

Formación de usuarios

Las bibliotecas colaboran con colegios, institutos, asociaciones y demás instituciones del distrito en la programación de actividades encaminadas al fomento de la lectura; para ello, ofrecen la posibilidad de realizar visitas de grupo y otras actividades encaminadas a dar a conocer sus fondos, sus posibilidades y los procedimientos para localizar información

Actividades Culturales

La biblioteca pública, en su esfuerzo por acercarse a la comunidad a la que sirve, organiza actividades dirigidas a públicos distintos: niños, jóvenes, adultos... En el plan anual de actividades se programan exposiciones, cuentacuentos, talleres de lectura, de escritura...

Servicio para Niños y Jóvenes

Uno de los objetivos principales de las bibliotecas públicas es crear y fomentar el hábito de lectura en los niños y jóvenes. Para ello existen colecciones especiales para los distintos grupos de edad desde los 0 hasta los 18 años.


No obstante, sigue siendo normal y corriente, que no se haga formación de usuarios, que los servicios infantiles sean cuentacuentos, que en algunas bibliotecas apenas haya sitio para sentarse a leer, ... y esas cosas. Al cabo, no sé cómo funcionan desde dentro. Pero desde fuera, sé que se presta y devuelve casi todo, que si se le pregunta al profesional se te responde, que, a veces, hay actividades interesantes...
Quizá lo más llamativo es el bibliometro, o la telebiblioteca, pero tampoco es agua de mayo. Y uf, lo dejo ya, que esa web me pone nervioso. Como casi todas las de bibliotecas públicas.

jueves, 30 de octubre de 2008

Bibliotecas de Madrid sin WIFI

Las bibliotecas de Madrid, capital de reino, no tienen WIFI. En realidad, las bibliotecas madrileñas son bastante deficientes, o más bien justitas; cumplen lo mínimo: libros, CD y DVD, cómics, revista, y otros (audiolibros, planos, etc.). También tienen algunas actividades, aunque generalmente sea cuentacuentos infantil y lecturas con un autor. Como la mayoría de las bibliotecas públicas, se pasan por el forro las normativas (vengan de donde vengan: IFLA, UNESCO, AENOR, o lo que sea).
Las bibliotecas de Madrid son, en general, mediocres bibliotecas de pueblo, capadas por recorte presupuestario, por indisposición política, ineficencia direccional y comodidad burocrática.
A mí, lo primero que me jodió fue no encontrar WIFI en ningún sitio, en ninguno. Un pasito para atrás. Pero vamos, es sólo una opinión.

martes, 28 de octubre de 2008

La vuelta. El por qué y el cómo

Estando de paso en Madrid, pero de un de paso largo, se me ocurre la idea de completar este olvidado blog, que es suprimible, como tantos otros, con perspectivas personales sobre las bibliotecas de la capital.
No espero gran cosa, pero ése no es el tema. Esperad poco ustedes, porque no habrá rigor, ni tecnicismos, ni interesantismos, ni apenas fiabilidad. Vamos, que esto va a parecer un artículo universitario. Pero no lo hago por dinero ni fama ni ostias, sino por ver qué sale.
Yo también estoy espectante. Quizá sea el único.

martes, 29 de mayo de 2007

La biblioteca de Molina de Segura

Visitamos la reciente inaugurada biblioteca. Bueno, continuaré con mi política de no quejarme demasiado. Pero no puedo evitar ocultar que esperaba algo más. Sobre todo para una biblioteca nueva. Y para una población grande, o relativamente grande. La biblioteca es pequeña, y sus salas son bastante reducidas, insuficientes diría yo, pero es que en mi visita, una tarde de un espléndido día laborable, esos pocos metros útiles no estaban repletos. Quizás radique ahí el problema: hay pocos fondos (muy pocos), y lo que me temo es que no hay más porque no se usan. ¿Por qué? ¿De quién es el problema?Al parecer la gestión de la biblioteca molinense recae sobre una academia, de esas de formación, vete tú a saber por qué extraño avatar del destino. Bueno, el caso es que hay un montón de factores: está muy cerca de Murcia y ésta es un punto insalvable e inimitable de atracción de jóvenes y no tan jóvenes para las cuestiones culturales y tal y cual. Vaya, que quien más quien menos va regularmente a Murcia, y ahí está la biblioteca regional, la dictadura comercial del librero-editor de la capital, y otras cosas que en más cantidad y calidad se pueden conseguir. O al menos eso es lo que parece que piensan los residentes de Molina. También está la tradición cultural, que me consta que se hace patente en época de fiestas y otras de guardar (yo me las guardo todas, hasta romper el saco), pero que no ha encarrilado mucho en raíl de la biblioteca; está un poquito a un lado. Y eso es culpa de ...

No sé, podría seguir hablando de por qué la gente de Molina no usa la biblioteca, pero ya serían hipótesis infundadas, y además, eso lo sabrán mejor ellos mismos. Lo importante es que se debería hacer algo al respecto. Pero claro, el personal bibliotecario está contratado temporalmente y no va a plantearse objetivos a largo plazo. La culpa al final, lo adelanto ya, va a terminar cayendo a los de arriba, a los políticos y esa gentucilla. Bueno, el caso es que debería haber programas constantes de atracción de usuarios y marketing, porque el problema me parece evidente y grave. No olvidemos que ahora la biblioteca es un espacio no sólo para leer en silencio (¿a quién se le ocurriría poner ese cartel de "silencio" en la zona infantil?) sino de comunicación, de trabajo, de movimiento, de ajetreo, de vida. El espacio silencioso ya está arriba (mal proyectado, por cierto), junto a despachos, mesas de trabajo bibliotecario no funcionales, y los fondos locales cerrados con llave (¡vaya tela!).

En fin, que hay que cambiar el chip, que hacer una biblioteca hoy en día para que sea lo mismo que en los años 60 es un retraso (¿o acaso no es obvio?). Que los trabajadores deben tener consciencia de su papel y si alguien no cumple, pues puerta, que hay algunos que queremos probarnos. Que no soy enemigo, sino crítico, porque quiero que la biblioteca de Molina de Segura mejore, que se llene hasta la bandera, que los ciudadanos usen masivamente todo lo usable de ella, que se equipare a una biblioteca de ciudad (como la regional, si puede ser), que sea el bastión de la red de bibliotecas de la región (cuando exista), y...¡que gane el Nobel, la Copa América y las elecciones generales del 2008!

miércoles, 9 de mayo de 2007

La biblioteca de San Javier ya está aquí

Ya está todo los ladrillos puestos y los azulejos bien perfilados, el suelo no es de cemento y hay piedrecitas decorativas en el tejado. Bien, bien. Sólo falta equiparla por dentro.
Reconozco que no me encantaba el plano que consulté hace ya muchos meses, pero ha resultado que vamos a tener una biblioteca amplia. Y eso es un punto positivo. Y una cosa que quiero resaltar es que este fin de semana, que pude entrar, vi que no había casi puertas, que se trataba de un espacio conectado, sin barreras. Claro, no es el espacio inmenso de la Biblioteca Regional, pero es que tiene un patio interior que rompe la arquitectura plana y diáfana. Supongo que será por necesidades técnicas, o porque entrará una luz natural inmensa (más que en Torre Pacheco) o algo así.
Pronto será la inauguración, y si puedo informaré de sus desventuras. Y de la trayectoria que tenga la biblioteca.
Por cierto, hoy se me ha ocurrido que las bibliotecas deberían informar en su web o en su boletín informativo de las convocatorias a las que se adscribe (sobre todo ayudas de fomento de lectura y esas cosas), amén de otras tareas internas que demuestre el funcionamiento de la biblioteca y las actividades (e incluso procesos técnicos: presupuesto, convenios, programas utilizados, etc.) que denoten de una manera clara que la biblioteca está viva y que los profesionales luchan día a día por mejorar y ampliar sus servicios (y si alguna biblioteca se engandula y no hace nada de esto -hay muchas- que quede patente de una manera más transparente).

miércoles, 25 de abril de 2007

Respuestas a ¿Qué hacer para tener más público?

Me salto el apartado de ¿Por qué he de plantearme las actividades de mi biblioteca? y ¿Por qué y cómo hacer nuevos eventos?. Ya sé que tiene mucha miga y hay mucho escrito, pero vamos, y rapidito, a la práctica. No sirve como respuesta al post del Día del Quijote, pero se acerca mucho.
Como recursos importantes para mejorar las actividades (no necesariamente culturales) en la biblioteca, yo no puedo aportar mucho (porque soy tonto y me falta preparación), pero por lo menos apuntar algunos enlaces que son interesantes:
Bueno, seguiremos atentos a otras aportaciones. Por supuesto, la imaginación de los blibiotecarios y su ilusión son los protagonistas en la gestión de cada evento, de la misma manera que los participantes lo son en su desarrollo.
Nota: acepto sugerencias y críticas, y, claro, más recursos al respecto.

El archivo municipal de San Javier

Hoy he tenido el placer de asistir a la presentación del sistema de gestión de archivos que pone en marcha el archivo municipal de San Javier, por ello me voy a dedicar a la otra rama, dejando a un lado lo que teníamos entre manos.
Pues bien, parece ser que se ha contratado los servicios de cierta empresa privada para instalar un software de gestión de archivos, que compone también el interfaz para el usuario. Esta empresa, Ever documéntica, ha instalado CLARA, su producto estrella para gestión de archivos. Y no parece nada del otro mundo (siendo muy crítico destructivo), pero creo que es lo que responde a las necesidades de un archivo municipal como el de San Javier, así que ¿para qué una infraestrucutura y una inversión mayor, si la faceta tecnológica queda bien cubierta con este producto? Tan sólo espero que sea un paso de los muchos que tiene que dar este archivo para mejorar sus servicios: creación y mantenimiento de una página web, incremento de personal (por favor, con contratos, no con becarios), proyectos de investigación, de recuperación y digitalización de documentación referente al municipio ubicada en distintos lugares*, actividades de promoción e información, eventos archivísticos, etc.
* Por cierto, al respecto de recuperar los documentos que hacen referencia a San Javier y, por tanto, son de interés municipal y debería existir copia de ellos a disposición de los investigadores, el profesor Fuster(célebre profesor de archivística de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia) insta a ir a los archivos pertinentes (Ministerio de defensa, Archivo Histórico Nacional, etc.) a recuperar los documentos citados, y Fernando Armario (Director General de Archivos y Bibliotecas de la Región de Murcia) apunta que hay que realizar un proyecto conjunto en el que en un sólo trabajo archivístico se dé cabida a organizar y digitalizar todos los documentos de la Región con el fin de no ir varias veces a los mismos fondos en busca de los documentos referentes a un municipio ahora, y luego a otro: "se ahorraría cantidades importantes de dinero". Claro, los dos tienen razón, hay que intentar recuperar la documentación referente al municipio, pero no sólo desde la constitución del ayuntamiento con la segregación de Murcia en 1836, sino desde que existe la propia localidad y hay documentos que a ella hacen referencia. Y sí, el proyecto regional apuntado por Armario es ideal, pero hay que preveer algo real, algo posible, viable, y achuchar a quienes fueran menester para que se llevara a cabo lo antes posible (pero hay otras prioridades, si no ya estaría hecho).
En definitiva, que tras la ponencia del archivero municipal, Luis Lluch, que celebra sus 10 años al frente del archivo de San Javier, pudimos los asistentes ver las instalaciones y las medidas de seguridad, entre otras cosas, de las dependencias del archivo. Los comentarios de Fernando Armario y de Rafael Fresneda apoyaron las palabras de Luis en el trayecto del recorrido, que tuvo lugar en el sótano del Ayuntamiento de San Javier, que es donde se ubica el archivo municipal. Finalmente, una presentación por parte del equipo de Ever documéntica nos mostró la interfaz de usuario del software de gestión CLARA.
La impresión final es positiva, porque se trata de un paso para el archivo de San Javier. Pero quizá es hora de que me plantee el papel de Archivo General de la Región de Murcia y de cómo debería coordinar técnica y tecnológicamente a los archivos municipales de la comunidad murciana; y desear una red archivística eficiente, con un catálogo colectivo en línea, y dudar de las iniciativas particulares de cada Ayuntamiento puedan facilitar esta red en un futuro no muy lejano. Ya sólo me queda agradecer a Luis su invitación, y recordarle que soy un colega dispuesto a ayudarle en lo que precise.

lunes, 23 de abril de 2007

Y llegó: ¡el Día de los días!

Sin pena ni gloria se desarrolla esta sosa celebración. Así me quedo, con esta pobre impresión. Me quejo de lo poco que hacen las bibliotecas para hacer de este día (que en realidad es uno cualquiera) una reivindicación de sus funciones, de sus servicios, de su razón para existir.
A mí, eso de que cojan un día para celebrar tal y cual cosa me parece una tontería, pero somos tan tontos que necesitamos esas tonterías para que no se nos olvide valorar lo que tenemos y lo podríamos tener.
Por eso no me asombra que haya un día del libro, que mientras no exista uno específico, es también el día de la biblioteca. Y me gusta que sea el 23 de Abril, pero bueno, no podía ser de otor modo.
Pero me ha decpcionado el poco interés demostrado por las bibliotecas, que apenas con unas cuantas actividades previsibles intentan sobrevivir el día más que potenciarlo. Nada que no sea cuentacuentos, algún teatrillo infantil y varios certámentes pseudo-literarios. Lo de siempre. Y lo que es peor, si no es lo de siempre, si alguna biblioteca perdida arriesga por algo novedoso, se esconde ante su falta de comunicación. Venga, que alguien me demuestre lo contrario.
Así, lo mismo de siempre para la biblioteca regional, para las municipales, las universitaria... En fin, que eso, que no nos hemos dado cuenta de que debe existir un servicio de actividades culturales (que yo llamaría culturales-sociales-lúdicas-artísticas-cívicas), y que no sólo son los usuarios infantiles a los que debemos llamar la atención y mantenersela. Hay quién me pondría objeciones:

  1. los adultos y jóvenes son difíciles de atraer con contenido librario y bibliotecario (lo tienen interiorizado como aburrido y pesado)
  2. para qué vamos a atraer la atención de los que ya vienen, si no podemos ofrecerles nada nuevo, o nada que no sepan o nada que les pueda interesar y no lo sepan (uf, con la pregunta ya casi he apuntado la respuesta, ¿no?)
  3. es difícil proyectar actividades originales
  4. y más aún que a la gente les mueva a participar
  5. la evaluación de las actividades de siempre son positivas
  6. la gente quiere y les gusta las charlas, los certámenes, los cuentacuentos, los recitales, la feria del libro...está demostrado por su participación y las encuestas (ejem, de los asistentes ¿no?)
  7. es que se suele necesitar apoyo y colaboración de otros organismos y de personas ajenas a la biblioteca, en la que tenemos que depositar nuestra confianza y que no sabemos cómo nos va a responder...
  8. etc.
Así es. Todo esto es verdad, no lo puedo negar, pero yo (que no trabajo en una biblioteca) creo que se podría hacer algo más.
Otro día sigo, a ver si se me ocurren respuestas a tantos inconvenientes.

miércoles, 18 de abril de 2007

Para crear una biblioteca...

No me entusiasma la IFLA , y eso no significa que soy reacio a instituciones pseudopolíticas que a veces se alejan mucho de la realidad, sino simplemente que no la conozco lo suficiente. Pero de entre sus muchos papeles, hay uno que puedo mencionar en este blog porque trata de bibliotecas públicas, y creo que todas las de la Región de Murcia deberían conocerlo. Son las Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas. En realidad, no dice nada especial, nada que no deberíamos saber, nada nuevo, pero es importante el Apéndice IV, que dice no sé qué de las normas para la construcción de bibliotecas públicas. Y por eso lo nombro, porque, espero, lo habrán consultado los bibliotecarios y arquitectos encargados de los proyectos de los edificios de las bibliotecas de Torre Pacheco y de San Javier. Vamos, que ya que me estoy fijando en esas cosas yo, un don nadie, es casi seguro que ellos sí que lo han hecho. No me cabe duda.

martes, 17 de abril de 2007

La biblioteca de San Javier

El primero y no último post sobre la nueva biblioteca "Santa Mónica" de San Javier va a estar plagado de ilusión, así me lo he propuesto. Y digo nueva biblioteca y no nuevo edificio porque espero realmente que algo cambie. Sí, que haya una intensa labor por dotar a este humilde municipio que me vio crecer de lo que hoy día se tiene en mente por biblioteca. En fin, que necesita mejorar, y competir con otra nueva biblioteca vecina, como la de Torre Pacheco. Por cierto, sería muy interesante una comparativa. Y andando el tiempo, ya tengo pensado establecer una mancomunidad bibliotecaria del Mar Menor, pero eso será cuando llegue mi momento. ;)
Por ahora, unas palabras sobre el edificio, desde la perspectiva que cualquier paseante puede tener. En primer lugar la ubicación tiene la ventaja de estar bastante céntrica (no marca el límite urbano como la de Torre Pacheco), pero no tiene espacio de actividades, ni de paseo, ni jardín, ni parque, ni otra cosa que no sea el edificio de la biblioteca, y si lo tiene, es mínimo. Además, los jueves, día de mercado, será imposible acceder a la biblioteca. ¿Y aparcar cerca? Sinceramente, con cuatro coches se van a ocupar las plazas que los residentes tenían para sus cuantiosos coches (menos mal que esos adosados tienen garaje).
Bueno, la línea arquitectónica difiere mucho de la vecina pachequera, es más clásica, más sobria, y lo prefiero siempre y cuando signifique que resulte más funcional, con un mejor reparto de sus dependencias. Pero no sé, hay algo que no me termina de convencer, porque se comen todo el espacio, y no dejan ni para un banco a la salida, ni un metro cuadrado para saludar a los amigos en la puerta de la biblioteca... ¡si es que la entrada llega hasta la misma acera donde hasta hoy había una valla para separar el solar!
Lo importante es lo dentro, y de eso aún no sé nada. Pero ya veremos, que siempre he pensado que San Javier podía ser la cabeza de las bibliotecas de la zona, en el sentido de coordinar los proyectos y actividades culturales que desarrollaran en común, porque tiene potencial, y si el Ayuntamiento lo apoya, también tendría el presupuesto suficiente para realizar lo que se proponga.
En fin, ya veremos. Quizá espero cosas que nunca veré, pero ¿acaso eso no demuestra mi pasión por el mundo bibliotecario?
Hay que tener en cuenta que la biblioteca de San Javier tiene muchas cosas buenas: tiene página web (mejorable, claro, pero la tiene), también personal cualificadísimo (podían ser profesores de Universidad algunos de ellos si se lo propusieran, o al menos eso dice sus curriculum), tiene historia, y un enclave estudiantil y cultural que empieza a querer tener un espacio propio, y no se me ocurre otro que no sea la biblioteca. También tiene grandes déficits, como la falta de apoyo institucional y, lo que es peor, de los propios ciudadanos, que no tienen la costumbre de hacer uso de la biblioteca (excepto algunos jóvenes que la usan meramente como sala de estudios). Falta fuerza, mano dura y mano izquierda en las riendas, constancia y templanza. Yo apuesto por arriesgar en la biblioteca municipal, no ya sólo por ésta, sino por el concepto de biblioteca pública en esa llamada sociedad del conocimiento que lo va a invadir todo, en nuestro barrio y en nuestras calles, en nuestras rutinas que día a día marcan nuestro camino; en nuestras vidas y a nuestro servicio.